En los últimos días he leído mucho una frase extraña. Hay algunas personas que cuentan su historia y dicen algo como que "me dejó pero sé que todavía me ama" o "me ama, lo sé, pero me dejó".
En el más rudimentario sentido posible, creo que un Tauro deja una relación y difícilmente la retoma, en principio de cuentas porque le tomó mucho haber llegado a esa decisión. En segundo lugar, creo, también, que Tauro es capaz de aguantarse una relación mediocre si esta relación nos da lo que nosotros creemos entender por seguridad. Algunos aguantarán golpes, algunos otros vicios, algunos otros celos, pero si nos es satisfactoria en cuanto a rutina y seguridad, nos quedaremos.
Ahora bien, "me dejó pero aún me ama" no es más que una manera romántica de ver una ruptura, porque a veces el amor no tiene nada que ver en la decisiones de la vida. Pero DE una forma romántica, quiero responder: no dejamos de querer, ni dejamos de amar. Creo que nuestros cariños permanecen, lo que en realidad nos empieza a hacer falta es la novedad, la pasión y a veces no podemos evitar sentir una fuerte atracción sexual hacia otra persona que tenemos que resolver, ya sea a través de una infidelidad o mediante una ruptura. Es lo que es moralmente correcto: terminar una relación para poder resolver un fuerte deseo sexual o una atracción que nos está volviendo locos y, como se puede observar, el amor no tiene nada que ver en eso. Luego podremos decir que nos equivocamos o en el peor (¿o mejor?) de los casos nos podremos enamorar de esa nueva persona, pero ese es el riesgo que hay que tomar y repito, para que un Tauro llegue al punto de tomar el riesgo es que lo pensó mucho y sabe que puede perder algo... pero también puede ganar.
Insisto, si una persona se va "aún amando" es verdad, aún ama, pero se ha ido a sabiendas de que está "perdiendo" a su ex y que puede "no ganar nada" con la nueva. Duele, sí, pero así es la vida y no hay manera que ninguna de las dos partes se sienta bien al respecto, porque cuando dejas a alguien "aún amando" no te vas a sentir bien con su sufrimiento; algunos podrán ser lo suficientemente egoístas como para preocuparse nada más de su felicidad, pero casi estoy segura que todos sentimos en el fondo un poco de tristeza por estar causando algún tipo de sufrimiento, pero también en el fondo sabemos que queremos sentirnos felices y con esa energía y esa vitalidad que un nuevo amor nos puede dar.
Pero no, dejar de querer, no dejamos de querer.